Hidrógeno

La producción de Hidrógeno (H2) se puede realizar utilizando numerosas fuentes, siendo las más utilizadas los combustibles fósiles, la biomasa y las energías renovables. Sin embargo, la producción de hidrógeno a través de combustibles fósiles emite diversos gases contaminantes y es preferible la producción de hidrógeno a través de energías renovables.

Aunque la biomasa es una fuente de energía renovable, no está exenta de la liberación de CO2 cuando se utiliza. Para que la producción de hidrógeno se considere “limpia”, se pueden elegir otras fuentes disponibles, como la energía hidroeléctrica, fotovoltaica, solar térmica, eólica y geotérmica.

El hidrógeno verde se puede obtener mediante la electrólisis del agua, un proceso que separa las moléculas de hidrógeno de las de oxígeno, utilizando electricidad de una fuente renovable, lo que permite producir energía sin emitir dióxido de carbono a la atmósfera.

El hidrógeno se puede convertir en energía utilizable mediante combustión directa en motores de combustión o turbinas y mediante procesos electroquímicos en pilas de combustible.

La producción de hidrógeno verde puede desempeñar un papel clave en el logro de los objetivos de Neutralidad de Carbono para 2050 a los que se han adherido muchos países.

DDN apoya a sus clientes en el proceso de elaboración de un plan de eficiencia energética utilizando esta tecnología, así como en la elaboración del plan de ahorro de costes y retorno de la inversión.

Con el análisis de factibilidad del proyecto, DDN apoyará el financiamiento, licenciamiento y seguimiento respectivo del proceso de licitación, fase de ejecución y mantenimiento.